Aunque el mal tiempo y la lluvia no acompañaron, el municipio de Arroyo de la Encomienda se vistió ayer de gala. No sólo para celebrar el inicio de las fiestas en honor a San Antonio de Padua, que también, sino porque después de cuatro años de duras negociaciones y muchos retrasos, el Ayuntamiento e Ikea firmaron el convenio definitivo por el que la empresa abrirá las puertas de su centro comercial en el municipio «durante el 2011». Una fecha que confirmó tanto el alcalde de la localidad, José Manuel Méndez, como el director de Expansión de Ikea Ibérica, Sylvain Laval, quien indicó que las obras de movimiento de tierras comenzarán «cuanto antes».
En un acto celebrado de forma protocolaria en el Consistorio de la localidad y que tuvo su parte oficial en una notaría de la capital a las 9.30 horas, la multinacional sueca contó también con la representación del director general de Interikea para la zona sur de Europa, Richard Valthaire, responsable de las tiendas de Italia, España, Francia y Portugal.
Tanto él como Laval llegaron a Arroyo acompañados por la comitiva municipal encabezada por Méndez pasadas las 14.15 horas. Unos cuarenta y cinco minutos más tarde del horario previsto para realizar la fotografía de la rúbrica. Y es que el notario tuvo que leer nada menos que 3.000 folios que componían, además de los convenios entre la multinacional sueca y el Ayuntamiento, el documento de compraventa de los terrenos a la familia Ibáñez por un montante de algo más de 53 millones de euros.
Sin ropa de etiqueta
Todos atravesaron la puerta de la Casa Consistorial con una sonrisa en la boca fruto de la satisfacción de un acuerdo que comenzó a gestarse en el 2006. Eso sí, el 'equipo español' se presentó en la cita con más boato que la parte de Ikea. Porque fieles a la política de la compañía, los directivos llegaron sin traje ni corbata. Una norma que sólo rompen en el caso de visitar a jefes de Estado, presidentes de Gobierno o, en el caso de España, a los líderes de las comunidades autónomas. Cuando la cita es con alcaldes u otras autoridades, la ropa de etiqueta se queda en el armario.
No así Méndez, quien compareció ante los medios de comunicación con un impoluto traje gris para hacer un repaso a los distintos pasos que se han dado hasta llegar al acuerdo final de ayer. Ese proceso tendrá ya su punto final cuando la empresa del mueble de montaje «presente las solicitudes de licencia para el movimiento de tierras, que durará seis meses», tal y como confirmó Méndez. Una obra que realizará con toda probabilidad una empresa vallisoletana y que continuará «con la edificación de la tienda de Ikea», conocida como el 'cajón azul', que se inaugurará en el 2011 para que el resto del complejo «abra sus puertas 24 meses después» de que entren las máquinas en los terrenos.
Asimismo, el regidor confirmó que «pronto se firmará otro convenio con Zaratán y Arroyo» para que los vecinos de estos municipios «tengan cierta preferencia» a la hora de contratar personal en la construcción del centro comercial.
Una vez finalizada la comparecencia del alcalde de Arroyo de la Encomienda, los portavoces de la oposición, a quienes el regidor agradeció «su apoyo durante todo el proceso», también valoraron la firma del acuerdo.
Primero fue el turno para la concejala del Partido Popular, María Ángeles Cantalapiedra, quien mostró su «alegría» y quiso destacar la necesidad de que «los accesos estén terminados cuanto antes, algo que llevamos pidiendo al equipo de gobierno mucho tiempo».
Por su parte, el edil del PSOE Ismael Bosch recordó que estuvieron en este tema del lado del Ayuntamiento «desde el principio» y se felicitó de que «a partir de ahora Arroyo se conozca en España, además de por las tramas urbanísticas, por la instalación de Ikea».









