El alcalde vallisoletano por otro lado aseguró que espera que el nuevo centro comercial no provoque problemas de tráfico y no afecte al comercio de la capital.
“El consejero de Economía ha abierto la puerta a Ikea, el consejero de Economía ha tomado la decisión de llevarse la Agencia de Desarrollo a Arroyo de la Encomienda, lo que sólo falta es que también apuesten por llevarse el comercio de Valladolid a Arroyo de la Encomienda. Me imagino que no sea esa su intención, pero ya hay comercios de Valladolid que están planteándose emigrar a Arroyo de la Encomienda y eso sería más preocupante”, aseveró.









