-¿Qué experiencia previa tiene usted en Ikea?
-En la empresa entré hace dos años y medio. Primero estuve como adjunto de director de tienda de Sevilla, para el último año ejercer como director en funciones. La idea era prepararme, desde finales de 2010, de cara a llevar la dirección de la tienda de Arroyo.
-¿Pero usted ya lleva tiempo viviendo en Valladolid y ejerciendo como director en Arroyo?
-Efectivamente. Vengo a Valladolid desde enero, ejerciendo de forma interna como director, y estoy viviendo aquí desde julio que es cuando he hecho la mudanza para no cortar el curso escolar a los niños.
-O sea, que usted ha supervisado el periodo de obra…
-Sí, casi desde el principio.
-¿Cómo afronta el reto?
-Muy contento. Cuando me propusieron el proyecto vi que era muy interesante ya que, dada su envergadura, desde el inicio consideré que era fascinante. Incluso más durante su realización.
-Aquí el tiempo no se parece al de Sevilla.
-(Risas). Sí. La gente ya me dijo que aquí hacía mucho frío y mucho calor. Pero da igual. Aquí estamos muy bien. Valladolid es una ciudad muy bonita y acogedora. Ya conocía la ciudad porque había estado anteriormente y tenía incluso claro en qué zona quería vivir.
-¿Dónde ha sido?
-En Arroyo. Vine con la familia un par de veces y al final he tomado la decisión porque es la que han querido mis hijos.
-¿Y cómo se le ha recibido? Ya sabe que tenemos fama de secos…
-Me lo habían dicho, pero yo me encuentro a gente muy abierta y muy agradable. Tiene capacidad para recibir a alguien que ha llegado de fuera, como yo.
-Hablemos de la tienda ¿cómo va el periodo de selección de personal?
-Ya hay mucho personal que se ha incorporado. Algunos se están formando en Valladolid y otros en otras tiendas de España, principalmente en Madrid, con cursos de formación en función del puesto que vaya a ocupar en la tienda. Lo que tenemos claro es que todos debemos estar muy preparados por las expectativas que se han creado respecto a nuestra empresa, tanto en la provincia de Valladolid, como en Castilla y León.
-¿Ya se ha cerrado la contratación de todo el plantel?
-No. La mayoría sí lo está, pero hasta casi el día de la apertura no se acabará.
La fecha se mantiene
-¿Se mantiene el 20 de diciembre como la fecha en la que se abran las puertas del 'cajón azul'?
-Sí, por supuesto. La fecha es definitiva.
-¿Y qué expectativas tienen para la tienda de Arroyo?
-En Ikea no nos gusta hablar de números pero hay datos que nos hacen ser optimistas.
-¿Por ejemplo?
-Nosotros consideramos que el área de influencia de cada tienda está en una hora de trayecto en coche. Y con la información que manejamos, el 37% de la población que está a esa distancia ya ha comprado en Ikea. Por eso creemos que el primer año tendremos entre dos y tres millones de visitantes.
-Una cifra importante…
-Por eso trabajamos para tener a punto la mejor tienda posible y que nuestros clientes tengan una gran experiencia de compra.
-¿Cómo será la tienda?
-Espectacular. Es la segunda más grande de España, pero para mí es la mejor. No solo porque lo diga yo, sino porque cuando viene gente de Ikea a verla opina lo mismo y se queda sorprendida. Con cada apertura damos un salto cualitativo, pero creo que en Valladolid nos hemos superado.
-¿El que vaya integrada en el centro comercial será algo que beneficie?
-Nosotros entendemos el complejo como un todo. La tienda debe de ser el motor de 'Río Shopping' en cuanto a nutrirle de visitantes y viceversa. Este modelo es el primero que se usa como tal en España y, eso sí, tendremos que esperar a que esté en pleno funcionamiento para ver su dimensión.









