Las máquinas no llegaron, pero sí se iniciaron los trabajos. Esto es, en resumen, lo que sucedió ayer en las parcelas donde Ikea instalará su centro comercial en Arroyo de la Encomienda. Aunque las previsiones iniciales de la empresa marcaban que llegarían las primeras máquinas, aunque no fuera para arrancar los motores hasta la próxima semana, finalmente las labores de desmonte se quedaron en la colocación de barras que delimitan la superficie en la que se moverán las tierras y la llegada de varios rollos de mallazo con el que se marcará la zona.
Un cambio de planes que variará los tiempos de finalización del movimiento de tierras, pero para mejor. y8a que la multinacional sueca ha acordado con la constructora que se realicen tres turnos de trabajo diario, es decir, trabajadores durante las 24 horas de día.
Esto permitirá acabar con el desmonte y la construcción de cinco tanques de tormenta en cuatro meses. Sin embargo, fuentes de Ikea quisieron ser un poco más prudentes y fijaron el plazo en seis «por si hubiera algún contratiempo con el que no se cuenta».
Respecto a que ayer no llegaran las primeras máquinas, la empresa por su parte no mostró ninguna preocupación. Para Ikea lo importante era recibir la licencia de movimiento de tierras, algo que sucedió el pasado miércoles, y a ahora todo seguirá su curso.
«Ahora hay que marcar el terreno, señalizarlo y colocar los carteles de seguridad», indican las mismas fuentes del centro.
Una vez que se termine con esa tarea, las máquinas, primero las más ligeras y sencillas de transportar para servir de avanzadilla a la maquinaria pesada, llegarán a las parcelas para iniciar el trabajo más duro, ya que en los terrenos que ha comprado la compañía del mueble de montaje hay un montículo que habrá que dejar al nivel del resto de la superficie.
Esta labor servirá para mover alrededor de un millón de metros cúbicos de tierra. Es decir, alrededor de dos millones de toneladas que será necesario desplazar para que se inicien las obras de la tienda Ikea. Si todo sigue su curso, los cimientos del conocido como 'cajón azul' se colocarán a finales de este año para que se termine en el verano de 2011. Esto se traduce en mucho trabajo y poco tiempo. Al menos en teoría, porque en la práctica Ikea lo tiene bastante claro.
Por eso, tampoco se descarta y es casi un hecho, que quien se encargue de la construcción de este edificio aplique los tres turnos de trabajo. Durante la mañana, tarde y noche habrá 2.400 personas encargadas de que todo salga adelante y se cumplan los plazos marcadospor la multinacional para que Castilla y León cuente con su primera tienda Ikea que ocupará, junto con el resto del centro comercial en Arroyo, un total de 113.642 metros cuadrados.
A partir de las Navidades de 2011, cuando se prevé el fin de obras, los clientes podrán disfrutar, cuando el resto de edificios se terminen, de un equipamiento comercial múltiple, basado en cuatro modelos de distinta naturaleza, con su propia tienda, un supermercado, un centro comercial de textil y moda principalmente, y un parque de 112 locales comerciales complementados por otros nueve establecimientos exteriores.









