Mujer, de alrededor de 30 años y residente en la zona de Arroyo y Zaratán. Ese es el perfil de los 250 elegidos por Ikea para ser quienes, a partir del 20 de diciembre, compongan la plantilla de su tienda. A falta de once días para que el 'cajón azul' abra sus puertas, la empresa ya ha finalizado su periodo de selección, iniciado hace casi medio año, y que ayer se culminó con una 'fotografía de familia'. Un proceso de contratación para el que se recibieron más de 34.076 candidaturas y en el que, como la multinacional recordó a través de una nota de prensa, se ha pretendido que «las personas que formasen parte de la tienda fueran un reflejo de la sociedad vallisoletana y castellana y leonesa».
Así, el 86% de los nuevos trabajadores ya residían en la provincia de Valladolid y el 14% restante corresponde a trabajadores que ya pertenecían a Ikea y que, hasta la fecha, trabajaban en otras tiendas de la compañía. Es decir, 35 personas ya conocen el funcionamiento de la empresa y 215 son nuevos empleados.
En cuanto al sexo de los trabajadores, 152 son mujeres -el 61%-, mientras que el resto, 98, serán hombres -un 39%-. Los empleados son de seis nacionalidades -española, búlgara, italiana, peruana, portuguesa y argentina-, y el 4,5% del personal es de origen extranjero.
Respecto a su edad, la media se sitúa en los 30 años, aunque un 4% de los trabajadores de la plantilla cuentan con 45 años o más y el 2,4% del global de la plantilla tiene algún grado de discapacidad.
Para todos ellos la empresa ha destinado algo más de medio millón de euros en formación, una inversión con la que buscan que los trabajadores «comprendan sus expectativas, que se sientan identificadas con las ideas y valores de la compañía, y que estén dispuestos a trabajar para llevarlas a cabo», algo que mantendrán en el tiempo puesto que, tal y como anunció, Ikea «ofrece formación continua» cualquiera que sea el puesto que se ocupa, así como «la posibilidad de crecer tanto personal como profesionalmente».
Formación
En ese sentido, la nueva plantilla ha recibido una preparación orientada en dos direcciones. Por un lado, desde una perspectiva general, en cuanto a concepto de negocio, prevención de riesgos o liderazgo, y otra particular de su sección y sus responsabilidades. Los cursos se impartieron tanto en la propia tienda de Arroyo, en la Casa de Cultura del municipio, en el ECYL y en otras de las tiendas que la compañía tiene en España.
Con los datos encima de la mesa, el alcalde de la localidad, José Manuel Méndez, indicó, respecto a las contrataciones de vecinos de Arroyo, que «se han cumplido los objetivos previstos». Méndez subrayó también «la importancia de que se hayan creado 250 puestos de trabajo de los que 215 serán de la provincia de Valladolid», una circunstancia que espera «sirva para que la empresa tenga a los mejores empleados y que ellos se sientan cómodos trabajando para Ikea».
El portavoz del PSOE en Arroyo, Ismael Bosch, quiso mandar un mensaje de «felicitación a los nuevos trabajadores», así como de solidaridad con «los 1.700 que presentaron sus currículos en la oficina creada en la Casa de Cultura y que no han obtenido el puesto».









